Consejos para cuidar tu salud ocular

El segundo jueves de Octubre se celebra el Día Mundial de la Visión. Bajo el lema “Haz que la visión cuente”, este día llama a la conciencia de las personas a cuidar uno de sus sentidos más preciados, la visión. Uno de sus fines es hacer hincapié en la ceguera, las discapacidades visuales y, sobre todo, el cuidado y la rehabilitación de estos incapacitados. Tener una buena visión mejora la calidad de vida y, por eso, debemos tener en cuenta algunos consejos para la salud ocular.

 

  1. Usa correctamente las gafas y las lentes de contacto. Si usas lentes de contacto o lentillas, debes seguir al pie de la letra los consejos de tu óptico u oftalmólogo. Estas lentes tienen un tiempo establecido que no debes sobrepasar, y debes extremar las precauciones manteniendo siempre las manos limpias y el ojo hidratado. Si usas gafas deberás de tener los cristales bien graduados, e ir con asiduidad al médico para revise tu graduación.
  2. Lleva una buena alimentación. Cuando hablamos de salud, la alimentación es siempre uno de los principales consejos. Hay muchos alimentos que llevan nutrientes que ayudan a tener una vista perfecta. Por ejemplo, los ricos en Vitamina A y C y magnesio, como vegetales y frutas, pescados altos en omega3, frutos secos como almendras…etc.
  3. Utiliza la tecnología de forma responsable. Las malas costumbres a la hora de usar las tecnologías pueden derivar, a largo plazo, en enfermedades oculares como el síndrome de la visión informática. Esta causa una serie de molestias como dolores de cabeza, visión borrosa, sensación de cuerpo extraño, irritación, dificultad para enfocar y vista cansada. Mantén siempre una buena postura frente al PC, televisión, dispositivos móviles…, reduce la luminosidad de estos y úsalos en ambientes iluminados, limpia regularmente las pantallas de los monitores, etc.
  4. Deja que tu vista descanse. ¿Haces los descansos que tu vista necesita? Cuando forzamos mucho la visión es necesario tomarse descansos y dejarla respirar. Una buena rutina es, cada 40 minuto, alejar la vista de lo que estamos haciendo y mirar a un punto lejano durante 5 minutos, pestañeando para que se hidraten los ojos. Además puedes relajar la zona ocular masajeando el entrecejo. Salir al aire libre también es muy beneficioso, ya que pasamos mucho tiempo expuestos a la luz artificial, que puede ser dañina para la salud visual.
  5. Visita a tu oftalmólogo una vez al año. Visita al oftalmólogo con regularidad, sobre todo las personas mayores de 70 años y niños con antecedentes de enfermedades oculares. Si tienes síntomas como visión borrosa, sequedad visual o dolores de cabeza frecuentes, visita a tu oftalmólogo.

Porridge de avena: receta para desayunar o merendar

El porridge es una receta tradicional de origen inglés que se está poniendo de moda por su gran aporte nutricional. La avena es el ingrediente principal de la receta. Este cereal ha ganado presencia en nuestra dieta gracias a su gran poder digestivo, fuente de hidratos de carbono saludables, además de otras muchas propiedades y beneficios. Destaca por su aporte proteico y de fibra, además de ser rica en potasio, magnesio, calcio y vitaminas B. Todo esto hace que la avena sea el alimento ideal en nuestra dieta, especialmente indicado en deportistas y personas que quieren perder peso.

7 hábitos saludables para prevenir enfermedades cardiovasculares

El 29 de septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón. Este año, bajo el lema ‘Cuida tu corazón’, la Organización Mundial de la Salud ( OMS ) y la Federación Mundial del Corazón quieren concienciar sobre los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares. A continuación enumeramos 7 hábitos para mejorar la salud del corazón, empezar a cuidarse es más fácil de lo que piensas.

¡Consume alimentos de temporada! Frutas y verduras de otoño

¡Apuesta por consumir frutas y verduras de temporada! Aunque muchas están disponibles todo el año, la característica principal de los alimentos de temporada es que se recolectan en el momento exacto de maduración, teniendo en cuenta su ciclo biológico. Esto supone que estas variedades sólo están disponibles unos meses del año, en los que suelen ser más económicas, nutritivas y sabrosas.

Guía para usar las especias más saludables

¿Sabías que desde la antigüedad las especias se han utilizados como medicina, condimento culinario e incluso como objeto de uso en ritos religiosos? Más de 150 especias existen actualmente en el mercado y son perfectos condimentos naturales tanto para sazonar como para intensificar los sabores de los alimentos, como carnes, pescados, caldos y verduras.

Del Fast Food al Slow Food

El “Slow Food” o “comida lenta” es una tendencia que comenzó en Italia en los años 80 como contrapunto a la popular comida rápida o “Fast Food”. Comer con atención, valorando la calidad de los productos, saboreando y disfrutando de los alimentos locales. Sus beneficios frente a la comida rápida son numerosos, te damos algunos consejos para empezar a preparar “slow food” en tu hogar.

 

Una nueva tendencia de alimentación

El “Slow Food”, o como muchos la llaman, “Slow Cooking”, tiene su principal premisa en volver a la cocina tradicional, preparar los platos de nuestros antepasados con mimo y con los productos más sanos y naturales que nos pueda ofrecer el mercado. Este nuevo concepto no solo busca fomentar la calidad nutritiva de los alimentos, es una forma de ganar calidad de vida, a través del cocinado saludable, la masticación adecuada de los alimentos y fomentar las relaciones sociales con el resto de comensales. “Disfrutar de la comida” es su principal premisa que se basa en tres pilares:

  • BUENO: sabroso, saludable, fresco, capaz de estimular y satisfacer los sentidos de los consumidores.
  • LIMPIO: resultado de una producción que no daña los recursos de la tierra, los ecosistemas y el entorno, que no ponen en peligro la salud.
  • JUSTO: una producción respetuosa, que proporcione una retribución y unas condiciones de trabajo dignas en todas las etapas del proceso, desde el productor al consumidor.

 

Beneficios respecto al Fast Food

Cuando hablamos de “Fast Food” y “Slow Food”, la diferencia la encontramos básicamente en la materia prima y en la forma en la que cocinamos los alimentos. Definimos la comida rápida en los platos precocinados, por ejemplo, ya que solo tardaremos un par de minutos en calentar en la sartén, microondas o al horno, desconociendo al cien por cien qué ingredientes exactamente se utilizaron en su preparación, además de los muchos aditivos que este tipo de comidas suelen llevar para su mejor conservación.

Sin embargo, cuando hablamos de “comida lenta”, nos referimos a los productos de calidad, naturales y frescos que podemos encontrar en nuestro mercado de confianza. Este tipo de alimentos, como son las verduras, las frutas, el pescado y la carne fresca, se cocinan de forma lenta y respetuosa, utilizando especias y aceite de oliva. Los métodos de cocción más comunes son la plancha, el horno o la cocción al vapor, lo que nos permitirá conseguir unos alimentos sanos, sin perder sus propiedades y nutrientes e intensificando su sabor de la forma más saludable. De esta forma, controlaremos lo que comemos y cómo lo comemos.

 

Consejos para organizarse y preparar Slow Food para toda la semana

Para muchas familias el tiempo de cocinado que requiere la “Slow Food” puede ser una dificultad para introducirlo en su día a día. Una buena opción puede ser hacerte con una “Slow Coocker” u olla lenta, que permite programar el inicio y finalización de la receta sin tener que estar presente durante el cocinado. Además, este tipo de electrodomésticos garantizan que los alimentos se cocinen en su jugo, sin utilizar grasas añadidas.

Aprovecha el tiempo libre del fin de semana para planificar y preparar el menú semanal y posteriormente congelarlo. Puedes cocinar una gran pieza de carne al horno con intensidad muy suave durante 6 u 8 horas, y después dividirla en porciones y congelarla. Te facilitará mucho la vida y te permitirá comer de forma sencilla y saludable.

 

¡La cena importa! 3 recetas que encantarán a tu familia

Aunque a menudo no le prestamos la atención que se merece, la cena es una comida importante. El truco de una cena saludable está en el equilibrio, asegurándonos que contenga el número adecuado de proteínas y vegetales. A continuación os proponemos 3 recetas fáciles perfectas para toda la familia, ¡cenar saludable puede ser delicioso!

 

Wrap integral de pollo, aguacate, tomate y espinacas

Ingredientes

– Tortillas de trigo integral o similar

– Pechuga de pollo fileteada

– Aguacate

– Tomate

– Espinacas frescas

– Yogurt griego natural

– Sal, pimienta y aceite de oliva

Elaboración

  1. Troceamos las pechugas de pollo en tiras y las cocinamos a la plancha con un poco de aceite de oliva.
  2. Lavamos y troceamos los tomates. Pueden ser normales o cherry, como más os gusten.
  3. Lavamos y secamos las espinacas frescas, un puñado por persona.
  4. Pelamos y troceamos los aguacates, aproximadamente medio por persona.
  5. Monta tu wrap: coloca las espinacas en la parte central, a continuación el tomate, el aguacate y las tiras de pollo. Si te apetece, puedes añadir un poco de sal y una cucharada de yogurt griego natural. Dóblalo y ciérralo con la ayuda de un palillo. Por último, pásalo por la plancha vuelta y vuelta, ¡te sorprenderá su sabor!

 

Ensalada colorida de arroz

Ingredientes

– Arroz redondo

– Cebolla morada

– Tomates

– Atún en lata

– Aceitunas

– Maíz dulce

– Aceite de oliva, sal y pimienta

Elaboración

  1. Pon a cocer el arroz en abundante agua hirviendo con un poco de sal. Calcula la cantidad añadiendo medio vaso de arroz por persona. Cocínalo el tiempo indicado por el fabricante, aproximadamente 15 minutos. Una vez cocinado, escúrrelo. Puedes enfriarlo bajo el grifo con un poco de agua fría.
  2. Trocea la cebolla morada en cuadraditos muy pequeños. Haz lo mismo con los tomates y las aceitunas.
  3. Escurre el atún en lata (aproximadamente 1 lata por persona) y el maíz dulce (1 lata cada 4 personas).
  4. Mezcla en un bol grande todos los ingredientes: el arroz, el tomate, la cebolla, las aceitunas, el atún y el maíz dulce.
  5. Aliña la ensalada de arroz con un poco de aceite de oliva y sal, ¡y a disfrutar! Puedes guardarla en la nevera y comerla al día siguiente.

 

Pastel de verduras y taquitos de jamón

Ingredientes

– 100 gr. taquitos de jamón

– 1 calabacín

– Media cebolla

– 2 zanahorias grandes

– 150 gr. de guisantes

– 150 gr. brócoli

– 4 huevos

– 200 ml. nata líquida para cocinar

– Aceite de oliva y sal

Elaboración

  1. Troceamos en pedacitos muy pequeños y cocemos en abundante agua hirviendo las zanahorias, los guisantes y el brócoli hasta que estén tiernas. Puedes cambiar las verduras a tu gusto en función de lo que tengas en casa.
  2. En una sartén añadimos un poquito de aceite de oliva y doramos un par de minutos los taquitos de jamón. A continuación añadimos la cebolla troceada y sofreímos todo junto otros 2 minutos. Por último añadimos el calabacín (que también habremos troceado previamente) y dejamos que se cocine todo unos 8 minutos.
  3. Juntamos en un bol las verduras cocidas y las que hemos hecho a la sartén. Añadimos los 4 huevos batidos y la nata líquida y removemos para que todos los ingredientes se mezclen bien.
  4. Colocamos la mezcla en un molde de silicona para el horno y horneamos a 180º unos 30 minutos, dependerá de la profundidad del molde.
  5. Dejamos que se temple, desmoldamos y servimos. Puedes presentarlo en el plato con un poquito de salsa de tomate, ¡les encantará a los más pequeños de la casa!