Todo lo que debes saber para cocinar al vapor

Cocinar al vapor es un hábito muy saludable, pues los alimentos se preparan con vapor de agua y en su propio jugo, sin uso de aditivos o aceites. Esta antigua forma de cocinar aporta un mejor aspecto y textura a los alimentos, además de conservar mejor sus nutrientes y potenciar el sabor y aroma de los mismos. La cocina al vapor reduce el uso de grasas ya que los alimentos se preparan en una vaporera sin aceites y sobre una olla de agua hirviendo. A continuación, te contamos los métodos de cocción y tiempos para que saques el máximo partido a la cocina al vapor.

Como conseguir una buena salud dermatológica a partir de la alimentación

La piel es el órgano más grande y extenso de nuestro organismo. Su cuidado debe superar el simple hecho de protegerlo exteriormente, manteniéndolo limpio o usando cremas hidratantes o protectoras ya sean del sol o del frío. Está sobradamente estudiado por la dermatología que, junto al cuidado externo, la alimentación es fundamental para mantener, no solo la piel en buen estado, sino también el pelo y las uñas.

Cómo evitar la deshidratación de nuestros mayores en verano

El agua es un nutriente esencial y constituye más del 50% de nuestra masa corporal. Las reacciones químicas de nuestro organismo no pueden tener lugar sin ella; sirve como transportador de nutrientes y ayuda a la eliminación de los desechos y toxinas.

La deshidratación tiene lugar cuando no existe un equilibrio entre la ingesta y la pérdida de líquidos.

El aporte de agua en el organismo procede de las siguientes fuentes principalmente: del consumo de líquidos, del consumo de algunos alimentos sólidos, sobre todo frutas y verduras cuya composición puede alcanzar casi el 100% de agua, y de las pequeñas cantidades que se producen en los procesos metabólicos.

El consumo medio de agua requerido en la edad comprendida entre los 19 y los 70 años, es de aproximadamente 2 litros diarios.

Con el paso de los años, se producen cambios en la función renal y una disminución de la sensación de sed; esto conduce a una menor ingesta de líquidos y puede provocar un mayor peligro de deshidratación en personas de edad avanzada.

En las personas mayores ingerir líquidos y alimentos ricos en agua, se convierte en un factor fundamental para su salud. La deshidratación constituye uno de los 10 diagnósticos más frecuentes que provocan hospitalización en mayores de 65 años. Las características más habituales que presenta son: hipotensión, aumento de la temperatura corporal, confusión mental, dolor de cabeza, irritabilidad, sequedad de mucosas, orina escasa, etc.

La prevención es el mejor remedio para una problemática muy común en esta época del año: es imprescindible beber abundantes líquidos aunque no se tenga sed, no realizar ejercicios en las horas centrales del día, vestir ropas adecuadas al ambiente en el que se vive, informarse convenientemente de las temperaturas previstas para evitar los golpes de calor y, por encima de todo, ingerir alimentos adecuados que contengan un alto porcentaje de agua.

Cada etapa de la vida presenta unas características a las que es preciso prestar atención si deseamos llevar una vida saludable y adecuada a nuestras necesidades.