La Kañiwa, el nuevo superalimento que te aportará un extra de energía

La vida sana está en auge en nuestra sociedad. Si hablamos de salud y bienestar, la alimentación es uno de los pilares básicos. En este contexto, las semillas han ganado presencia en nuestra dieta, debido a su gran valor nutricional y propiedades. La chía o la quinoa, hasta hace poco costaba encontrar en los supermercados, tienen ahora un lugar destacado al lado de productos como el arroz o las lentejas, debido a su gran demanda.

¡Consume alimentos de temporada! Frutas y verduras de otoño

¡Apuesta por consumir frutas y verduras de temporada! Aunque muchas están disponibles todo el año, la característica principal de los alimentos de temporada es que se recolectan en el momento exacto de maduración, teniendo en cuenta su ciclo biológico. Esto supone que estas variedades sólo están disponibles unos meses del año, en los que suelen ser más económicas, nutritivas y sabrosas.

Del Fast Food al Slow Food

El “Slow Food” o “comida lenta” es una tendencia que comenzó en Italia en los años 80 como contrapunto a la popular comida rápida o “Fast Food”. Comer con atención, valorando la calidad de los productos, saboreando y disfrutando de los alimentos locales. Sus beneficios frente a la comida rápida son numerosos, te damos algunos consejos para empezar a preparar “slow food” en tu hogar.

 

Una nueva tendencia de alimentación

El “Slow Food”, o como muchos la llaman, “Slow Cooking”, tiene su principal premisa en volver a la cocina tradicional, preparar los platos de nuestros antepasados con mimo y con los productos más sanos y naturales que nos pueda ofrecer el mercado. Este nuevo concepto no solo busca fomentar la calidad nutritiva de los alimentos, es una forma de ganar calidad de vida, a través del cocinado saludable, la masticación adecuada de los alimentos y fomentar las relaciones sociales con el resto de comensales. “Disfrutar de la comida” es su principal premisa que se basa en tres pilares:

  • BUENO: sabroso, saludable, fresco, capaz de estimular y satisfacer los sentidos de los consumidores.
  • LIMPIO: resultado de una producción que no daña los recursos de la tierra, los ecosistemas y el entorno, que no ponen en peligro la salud.
  • JUSTO: una producción respetuosa, que proporcione una retribución y unas condiciones de trabajo dignas en todas las etapas del proceso, desde el productor al consumidor.

 

Beneficios respecto al Fast Food

Cuando hablamos de “Fast Food” y “Slow Food”, la diferencia la encontramos básicamente en la materia prima y en la forma en la que cocinamos los alimentos. Definimos la comida rápida en los platos precocinados, por ejemplo, ya que solo tardaremos un par de minutos en calentar en la sartén, microondas o al horno, desconociendo al cien por cien qué ingredientes exactamente se utilizaron en su preparación, además de los muchos aditivos que este tipo de comidas suelen llevar para su mejor conservación.

Sin embargo, cuando hablamos de “comida lenta”, nos referimos a los productos de calidad, naturales y frescos que podemos encontrar en nuestro mercado de confianza. Este tipo de alimentos, como son las verduras, las frutas, el pescado y la carne fresca, se cocinan de forma lenta y respetuosa, utilizando especias y aceite de oliva. Los métodos de cocción más comunes son la plancha, el horno o la cocción al vapor, lo que nos permitirá conseguir unos alimentos sanos, sin perder sus propiedades y nutrientes e intensificando su sabor de la forma más saludable. De esta forma, controlaremos lo que comemos y cómo lo comemos.

 

Consejos para organizarse y preparar Slow Food para toda la semana

Para muchas familias el tiempo de cocinado que requiere la “Slow Food” puede ser una dificultad para introducirlo en su día a día. Una buena opción puede ser hacerte con una “Slow Coocker” u olla lenta, que permite programar el inicio y finalización de la receta sin tener que estar presente durante el cocinado. Además, este tipo de electrodomésticos garantizan que los alimentos se cocinen en su jugo, sin utilizar grasas añadidas.

Aprovecha el tiempo libre del fin de semana para planificar y preparar el menú semanal y posteriormente congelarlo. Puedes cocinar una gran pieza de carne al horno con intensidad muy suave durante 6 u 8 horas, y después dividirla en porciones y congelarla. Te facilitará mucho la vida y te permitirá comer de forma sencilla y saludable.

 

¡La cena importa! 3 recetas que encantarán a tu familia

Aunque a menudo no le prestamos la atención que se merece, la cena es una comida importante. El truco de una cena saludable está en el equilibrio, asegurándonos que contenga el número adecuado de proteínas y vegetales. A continuación os proponemos 3 recetas fáciles perfectas para toda la familia, ¡cenar saludable puede ser delicioso!

 

Wrap integral de pollo, aguacate, tomate y espinacas

Ingredientes

– Tortillas de trigo integral o similar

– Pechuga de pollo fileteada

– Aguacate

– Tomate

– Espinacas frescas

– Yogurt griego natural

– Sal, pimienta y aceite de oliva

Elaboración

  1. Troceamos las pechugas de pollo en tiras y las cocinamos a la plancha con un poco de aceite de oliva.
  2. Lavamos y troceamos los tomates. Pueden ser normales o cherry, como más os gusten.
  3. Lavamos y secamos las espinacas frescas, un puñado por persona.
  4. Pelamos y troceamos los aguacates, aproximadamente medio por persona.
  5. Monta tu wrap: coloca las espinacas en la parte central, a continuación el tomate, el aguacate y las tiras de pollo. Si te apetece, puedes añadir un poco de sal y una cucharada de yogurt griego natural. Dóblalo y ciérralo con la ayuda de un palillo. Por último, pásalo por la plancha vuelta y vuelta, ¡te sorprenderá su sabor!

 

Ensalada colorida de arroz

Ingredientes

– Arroz redondo

– Cebolla morada

– Tomates

– Atún en lata

– Aceitunas

– Maíz dulce

– Aceite de oliva, sal y pimienta

Elaboración

  1. Pon a cocer el arroz en abundante agua hirviendo con un poco de sal. Calcula la cantidad añadiendo medio vaso de arroz por persona. Cocínalo el tiempo indicado por el fabricante, aproximadamente 15 minutos. Una vez cocinado, escúrrelo. Puedes enfriarlo bajo el grifo con un poco de agua fría.
  2. Trocea la cebolla morada en cuadraditos muy pequeños. Haz lo mismo con los tomates y las aceitunas.
  3. Escurre el atún en lata (aproximadamente 1 lata por persona) y el maíz dulce (1 lata cada 4 personas).
  4. Mezcla en un bol grande todos los ingredientes: el arroz, el tomate, la cebolla, las aceitunas, el atún y el maíz dulce.
  5. Aliña la ensalada de arroz con un poco de aceite de oliva y sal, ¡y a disfrutar! Puedes guardarla en la nevera y comerla al día siguiente.

 

Pastel de verduras y taquitos de jamón

Ingredientes

– 100 gr. taquitos de jamón

– 1 calabacín

– Media cebolla

– 2 zanahorias grandes

– 150 gr. de guisantes

– 150 gr. brócoli

– 4 huevos

– 200 ml. nata líquida para cocinar

– Aceite de oliva y sal

Elaboración

  1. Troceamos en pedacitos muy pequeños y cocemos en abundante agua hirviendo las zanahorias, los guisantes y el brócoli hasta que estén tiernas. Puedes cambiar las verduras a tu gusto en función de lo que tengas en casa.
  2. En una sartén añadimos un poquito de aceite de oliva y doramos un par de minutos los taquitos de jamón. A continuación añadimos la cebolla troceada y sofreímos todo junto otros 2 minutos. Por último añadimos el calabacín (que también habremos troceado previamente) y dejamos que se cocine todo unos 8 minutos.
  3. Juntamos en un bol las verduras cocidas y las que hemos hecho a la sartén. Añadimos los 4 huevos batidos y la nata líquida y removemos para que todos los ingredientes se mezclen bien.
  4. Colocamos la mezcla en un molde de silicona para el horno y horneamos a 180º unos 30 minutos, dependerá de la profundidad del molde.
  5. Dejamos que se temple, desmoldamos y servimos. Puedes presentarlo en el plato con un poquito de salsa de tomate, ¡les encantará a los más pequeños de la casa!

Consejos para cenar más saludable en familia

La cena es una asignatura pendiente para muchos. Es la última comida del día pero eso no quiere decir que sea la menos importante. Cenar adecuadamente es clave para que tu cuerpo tenga todos los nutrientes que necesita durante la noche, te levantes más descansado y con la energía suficiente para afrontar un nuevo día.

A continuación hablamos de la importancia de esta comida, y os damos algunos consejos para que tu familia y tú cenéis de forma más saludable.

 

Cenar bien para dormir mejor

Lo que cenes afectará a la forma que descansas cada noche. Cuando cenamos en exceso el cuerpo se ralentiza y esto puede dificultar el sueño, y lo mismo sucede a la inversa. No cenar no es tampoco es una buena opción ya que tu cuerpo estará en ayuno durante la noche.

Elige los alimentos y las técnicas de cocción con inteligencia para que puedas disfrutar de un sueño reponedor y rendir más al día siguiente.

 

Las reglas básicas de la cena

  1. Cena al menos 2 horas antes de irte a dormir, para darle a tu cuerpo el tiempo necesario para hacer la digestión y asimilar los alimentos.
  2. Consume las mismas calorías que en el almuerzo, unas 300 – 450 kcal. Planifica las comidas con un poco de previsión para evitar que el cansancio te haga optar por cenas fáciles y poco nutritivas.
  3. Opta por técnicas de cocción saludables: vapor, hervidos, plancha son las más aconsejables. Evita siempre que puedas los fritos.
  4. Proteína + fibra + vegetales es la combinación perfecta para la última comida del día. Puedes consumir hidratos de carbono, pero mejor si son integrales. El arroz o la quinoa son opciones de fácil digestión muy recomendables. Culmina la cena con una ración de calcio, como un yogur, para hacerla más completa todavía.
  5. Nunca te saltes la cena y procura que sea siempre a la misma hora. Dedícale el tiempo que se merece y mastica los alimentos de forma relajada.

 

¿Qué cenar cuando salimos fuera?

Una de las principales dificultades se presenta cuando salimos a cenar fuera, algo muy habitual los fines de semana o durante las épocas estivales.

Sigue las reglas anteriores de la misma forma que lo haces en casa y elige los alimentos de forma inteligente. Opta por carnes o pescados a la plancha, un poco de jamón, arroces, ensaladas, cremas o sopas… ¡hay muchísimas opciones!

 

Ideas fáciles y saludables para las cenas en familia

A continuación enumeramos algunas cenas muy nutritivas y con pocas complicaciones, para que puedas inspirarte y planificar las cenas de tu familia:

– Sándwich integral con pavo, queso, canónigos y tomate.

– Revuelto de trigueros, gambas y jamón serrano.

– Pastel de verduras al horno.

– Pescado o carne a la plancha (pollo, lomo, atún, salmón…) con arroz integral y tomates cherry.

– Salteado de quinoa con champiñones y taquitos de jamón cocido.

– Calabacines al vapor con tomate y atún.

– Wrap integral de pollo, aguacate y rúcula.

– Sushi.

– Taquitos de pollo o salmón salteados con verduras y soja, acompañados con arroz.

– Pollo asado con ensalada completa .

– Rollitos de pollo o lomo con queso y jamón serrano, acompañados con verduras salteadas.

– Arroz 3 delicias.

– Guisantes con jamón y huevos cocidos.

Tortitas de arroz integral: una buena opción nutricional

Seguro que has visto como desde hace tiempo las tortas de arroz o de maíz han proliferado en la dieta y alimentación de muchas personas. Es una opción mucho más saludable y nutricional para tomar entre horas sin lanzarnos a los dulces o chucherías. Estas tortas son muy saciantes, ya que están compuestas básicamente de arroz, cereal indispensable en la dieta mediterránea. Te contamos cuáles son los beneficios de estas tortas y te ofrecemos ideas para consumirlas de la forma más saludable.

Los beneficios del pan y sus falsos mitos

Los alimentos ricos en hidratos de carbono, como el pan, son fundamentales en una alimentación equilibrada y deben consumirse a diario en cuatro pequeñas raciones distribuidas a lo largo de la jornada. Su bajo contenido en grasa no implica ningún riesgo para mantener nuestro peso corporal. A continuación, os contamos algunos de los beneficios del pan, cuáles son las cantidades recomendadas y algunas ideas para incluirlas en nuestra alimentación.