¿Comemos peor que nuestros padres?

El 70% de los castellanoleoneses admite comer peor que sus generaciones anteriores

Parece imposible creer que en una sociedad tan avanzada tecnológicamente como la actual donde disponemos de prácticamente todo a nuestro alcance, la alimentación sea peor. Así lo demuestra el último estudio sobre hábitos de vida saludables realizado por Herbalife sobre una base de 2.072 personas en Castilla y León. El estudio muestra que el 70% los castellanoleoneses come peor que la generación de sus padres y abuelos, debido a que la mayoría ha incluido platos precocinados en su alimentación diaria y lleva una vida mucho más sedentaria que su generaciones anteriores. Concretamente, el 78,10% cree que come más platos precocinados que sus padres.

 ¿COMEMOS PEOR QUE NUESTROS PADRES?

La encuesta muestra que un 64,76% come más comida envasada o conservas, el 71,43% más dulces, bollería o repostería y el 45,71% más cereales que sus progenitores a su edad. Además, el 49,52% considera que come menos sopas y guisos, el 40,95% legumbres, el 40% verdura y el 39,05% también dice comer menos fruta que sus padres.

En cuanto a las calorías, los castellanoleoneses encuestados por Herbalife creen que consumen más que sus padres también, un total de 67,62% de ellos así lo confirma. Además, el 72,38% considera que lleva una vida más sedentaria. En términos generales, el 68,57% de los encuestados dice comer peor que sus padres.

Las mujeres saben más de nutrición

A través del estudio, también se ha podido evidenciar que son mayoritariamente las mujeres castellanoleonesas quienes tienen más conocimientos sobre nutrición. Por su parte, un 53,5% de los hombres de Castilla y León encuestados confirma tener también conocimientos sobre la materia.

Sobre el grado de confianza que sienten los castellanoleoneses hacia los productos que compran en las tiendas, un 44,76% se muestra confiado en ellas y en sus productos, sobre todo las personas mayores y los hombres. Sólo un 15,24% declara no confiar en los productos que compra.

En este sentido, los encuestados muestran su preocupación por mejorar sus hábitos y su estilo de vida hacia una más saludable. Aunque declaren que se alimentan peor que sus padres, muestran su preocupación por incorporar a su vida una dieta más saludable, concretamente un 80,95% del total. Y aún más alto es el porcentaje de población encuestada que se siente preocupada por llevar una alimentación sana en Castilla y León, un total del 88,57%.

Contradictoriamente a estos propósitos y preocupaciones, un 40% admite no llevar una vida sana, debido en parte a sucumbir a las tentaciones de alimentos poco saludables y, también dicen, a no poder elaborar comida sana por la complicación que eso supone. En el deporte tampoco aprueban los castellanoleoneses encuestados, sólo el 49,52% de ellos dice encontrarse en forma y sólo un 48,57% asegura que practica alguna actividad deportiva regularmente.

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